domingo, 18 de diciembre de 2011

PEQUEÑOS GRANDES

Fotografía: Bibiana Ramírez

Por Estefania Bedoya Moreno
      Joni Alexander Restrepo



Entre lo alto y lo bajo, lo artificioso y lo natural, resuena un tambor, al mismo tiempo que resuena un motor, llevando en marcha las llantas que giran y ayudan a las personas de los carros a seguir girando también el círculo de sus vidas.
Así, mientras la vida del mundo va girando en torno al sol de principio a fin, el hombre no deja de girar también entorno a su corazón, a su propio sol impulsador de palabras, sentimientos o pensamientos, gestor de relaciones y juegos.
Los niños son la alegría de nuestra casa, de la calle, en todas partes viven su mundo lleno de fantasías y colores, su gran realidad es lo que muchos denominamos como juego, tienen la posibilidad de crecer literalmente no solo con su alimento, sino con su imaginación y creación, con las sonrisas que salen de su corazón y su estómago, ya sea  en el momento de tirarse de un lisadero o de perseguir a otro niño después de haber chutado el tarro (del juego chuta-tarro).
Los niños quieren y pueden; Vanessa Arango de 11 años quería aprender a tocar guitarra y tambor, lo cual la motivó a participar desde el 2009 en los talleres de música que se vienen realizando en los alrededores del parque el Raizal. Así como Vanessa también hay otros niños inspirados en tocar música. Expresan lo que anhelan, como todo niño: - yo quiero ser artista de Rock, de Hip-Hop y reggaetón (Omar Moreno) Yo quiero ser guitarrista (Sebatián) Y yo quiero ser actriz (Vanessa) Yo quiero ser soldado, pero de pronto me arrepienta (Johan Moreno)
Fotografía: Bibiana Ramírez
Cada uno dentro de sus estudios y juegos, tomados muy en serio, es lo que el desarrollo de sus acciones reflejan, en este caso Vanessa y Omar interpretando su guitarra se sienten profesionales, lo que permite proyectarse como tales en el transcurso de sus años, construyen su realidad en base a lo que viven y ven, en lo que directamente respiran y experimentan.
Pueden ellos con más facilidad que los adultos comunes liberar su esencia, pueden con mayor facilidad contar un evento que les haya ocurrido sin prejuicio de la importancia o no de tal evento, para ellos es importante saber manipular el trompo y mostrar las nuevas paradas a los amiguitos de la escuela, quienes impresionados sus trompos para mancomunarse, para unirse y vivenciar el significado de ser niños: “jugar, compartir, ser tolerante, respetuosa” como afirma Vanessa Arango.
Inyectan los parques con su presencia, “nos alisamos, nos a columpiamos, montamos en mataculín, hay veces tocamos música allá en el parque”. John Edison de 12, Cristian Santiago de 9, y Cindy Tatiana de 11 años de edad van todos los días a jugar en los parques. Saben del cuidado de las plantas y de todo el medio ambiente. Ese encuentro es el momento propicio para enterarse de los valores que los rodean. Allí es el tiempo de compartir, de cuidar al otro, de jugar.


Fotografía: Bibiana Ramírez

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Tinta tres Copyright © 2011 -- Template created by O Pregador -- Powered by Blogger