viernes, 21 de octubre de 2011

Una ofrenda por el Agua

Por Bibiana Ramírez

Correr sobre esta Madre Tierra,  con la ofrenda del agua y la lucha por su purificación y libertad, es el gran mensaje que traen los indígenas de la Nación Quechua Aymara, Nación Embera, Nación Nasa.
Con los bastones sagrados en sus manos sin parar de sanar  sus cuerpos y los lugares por donde pasan, nos invitan al reencuentro con ella y con todos los seres que la habitamos, llegando así a la reactivación de la memoria; a volver a escuchar los latidos de nuestro corazón que de alguna manera, son la voz de nuestros antepasados.
Esta carrera, que salió el 21 de junio desde el Macizo Andino colombiano y que se dirige a Barranquilla y Bogotá, pasando por Medellín, hace parte de las Jornadas de Paz y Dignidad,  movimiento Intercontinental de los Pueblos Indígenas y hermanos,  que sienten el llamado de un nuevo actuar, que valore las tradiciones espirituales como un medio para volver a crear los sistemas tradicionales de comunicación.
Se trata de una labor espiritual y de resistencia, actos de unidad de los pueblos indígenas que se iniciaron en 1992, cuando se cumplieron 500 años del descubrimiento de América. Fue una manera de parar el llanto y los lamentos por lo perdido durante la colonización, para empeñarse en rescatar lo que se salvó de la destrucción. Fue también una respuesta a la profecía centroamericana que dice que un día el águila y el cóndor, que representan a los pueblos del norte y del sur, volverán a volar juntos.
Estas son las palabras de Mauricio Gañan, de la Nación Embera, a la llegada a Bello Oriente y después a la laguna de Mazo: “Esto es un ofrecimiento al dador de la vida, para que haga florecer las semillas de luz en los corazones de todos. Porque, a pesar de todo, sigue habiendo una esperanza, de que la historia se transforme, cambie, para que los niños puedan vivir mejor, más claros, más armonioso de lo que nos ha tocado a nosotros. Los bastones son un instrumento para la unificación de la humanidad, representado en sus cuatro direcciones. Necesitamos liberar el agua de la propiedad privada, limpiarla con nuestros rezos y ofrendas”.


La ceremonia es una acción no violenta que honra especialmente al agua como fuente espiritual y física de la vida. La invitación es al nuevo despertar de la conciencia, que haya armonía y equilibrio en el sentir y el pensar. En el círculo, todos somos uno y todos portamos los bastones del poder espiritual, que representan la sabiduría de los tiempos, la columna vertebral de los pueblos y el proceso de consciencia individual y colectivo. Hay una esperanza de cambio que se vislumbra en la humanidad y es el histórico momento de trascendencia. Todos los seres son llamados a ser portadores de la renovación, los que transformarán el mundo, retomando su identidad, su tradición ancestral, su cosmovisión.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Tinta tres Copyright © 2011 -- Template created by O Pregador -- Powered by Blogger